Cuál es tu estilo de trabajo: definición y significado

En los últimos años, las actitudes hacia el trabajo han cambiado significativamente. No tenemos que trabajar de 9 am a 5 pm (o al menos no todos), no necesitamos tantos cubículos como solíamos y no tenemos que (querer) subir la escalera corporativa. El objetivo es que puedas, después de leer el artículo, responder cuál es tu estilo de trabajo.

Horarios de trabajo flexibles, espacios abiertos y estructuras diplomáticas son la nueva actitud ante la vida. Sin embargo, una cosa no ha cambiado: la necesidad de un buen equipo de personas con diferentes estilos de trabajo.

El estilo de trabajo es la base sobre la que las empresas crecen, trabajan y prosperan. Se refiere a la forma en que pensamos, organizamos y estructuramos nuestro trabajo.

¿Eres el tipo de persona que habla antes de pensar? ¿O tal vez mirar antes de que salten? ¿Cuánta información y tiempo necesita antes de hacer algo?

Todos son diferentes. Si todos tuviéramos una visión y un enfoque similares cuando se trata de completar proyectos (o en la vida), no lograríamos mucho. Si Jake, Clare y Sophie tuvieran un enfoque grandioso e intuitivo para completar un proyecto, nunca haríamos las cosas.

Todos tenemos formas favoritas de pensar, hablar o analizar lo que en realidad es algo bueno. Para que un equipo prospere, necesita diferentes personas e ideas.

Profundicemos y veamos todos los diferentes estilos de trabajo que existen.

El líder

Estos son los que toman riesgos, encienden la energía e inspiran a otros. Ven el panorama general y adoptan la visión de la organización. Los gerentes crean oportunidades y toman decisiones, no les gusta la repetición y quieren nuevos desafíos, y no se obsesionan con los pequeños detalles.

Este grupo de personas quiere ganar con lógica y ver resultados. Puede parecer demasiado autoritario para seguir liderazgo intelectual. Si eres un emprendedor, probablemente pertenezcas a esta categoría.

El independiente

Este tipo de estilo hace referencia a las personas que vuelan solas. Son los maestros de su propio espectáculo y les resulta difícil colaborar con otros. Los autónomos no quieren mucha supervisión y prefieren hacer las cosas solos y seguir su instinto. Esta categoría suele estar reservada para personas creativas. Son conocidos por ser eficientes, productivos y disciplinados.

 

El defensor del statu quo

Ser un defensor del statu quo significa que quieres estabilidad y orden. No rehuyen el riesgo, están orientados a los detalles, valoran la tradición y se resisten al cambio. Los defensores mirarían antes de saltar y están pensativos.

Sin embargo, esto significa que quieren evitar conflictos y estar abiertos a las críticas. Cuando trabaje con los defensores, tenga en cuenta que son estables, pacientes y precisos. Prefiere el trabajo repetitivo y necesita tiempo para acercarse a nuevas personas.

El altruista

Si eres solidario, emocionalmente consciente y expresivo, entonces perteneces aquí. Lo más importante de este grupo de personas es mantener buenas relaciones con sus compañeros. Buscas armonía y quieres celebrar el éxito con tu equipo. Podríamos decir que prosperan en la colaboración, no en la competencia.

Pueden frustrarse con el estancamiento, son demasiado cautelosos y lentos para tomar decisiones. Son jugadores de equipo naturales que contribuyen a una cultura de trabajo en equipo.

El analista

Estos muchachos son reflexivos, anticipan los problemas y los resuelven. Quieres trabajar junto con otros, pero también puedes trabajar solo en paz. Podríamos decir que son la fuerza estable en un equipo. Puede ser bastante directo, pero también abierto a las críticas. También se sienten incómodos trabajando bajo presión y quieren tener un plan a seguir.

El saliente

Es difícil no amarla. Eres el alma de la fiesta. Eres carismático, cooperativo y con ganas de ayudar a los demás, flexible y bastante diplomático. Como jugadores de equipo naturales, se les considera simpáticos y desinhibidos. El problema es que pueden ser demasiado habladores y tener una atención limitada a los detalles. Si eres su jefe, probablemente deberías darles su libertad de expresión, ya que no responden bien a las reglas y formalidades rígidas.

El especialista

Estos son muy leales a la autoridad. Eres cuidadoso y preciso. Los especialistas son solidarios y cooperativos y pueden obsesionarse con hacer las cosas bien. Ser escéptico y objetivo es lo suyo. Los especialistas deben ser reconocidos regularmente y tener la mayor cantidad de información posible para poder tomar las decisiones correctas.

Cómo equilibrar los estilos de trabajo en un equipo

Una vez que averigüe dónde pertenecen usted y sus compañeros de equipo, es fácil usar la información para tomar conciencia de las tendencias y los sesgos y encontrar formas de mejorar la colaboración dentro del equipo. Al aplicar este conocimiento, aprenderá a valorar y respetar a los demás y lo que aportan.

De hecho, si trabaja solo, seguramente se perderá algunas cosas. Por ello, diferentes estilos de trabajo consiguen un mejor rendimiento. Nuestro instinto sugeriría encontrar personas con estilos de trabajo similares, pero estar rodeado de personas con perspectivas opuestas arrojaría resultados difíciles de alcanzar.

Por ejemplo, imagine tener miembros del equipo que adopten un enfoque planificado y analítico para completar proyectos sin generar nuevas ideas y puntos de vista. ¿A quién se le ocurrirá esta gran y audaz idea que traería innovación al mundo? Por otro lado, si todos en el equipo dejan que su intuición los guíe sin restricciones, la mayor parte del tiempo todos estarán por encima del presupuesto y atrasados.

La idea es analizar a los miembros del equipo y averiguar qué se requiere para que cada miembro tenga éxito. Por ejemplo, al defensor del statu quo le gustaría una agenda y tiempo antes de tomar una decisión, mientras que el líder necesita una pizarra para recoger ideas. Por lo tanto, sería una buena idea dar a los defensores del statu quo tiempo para prepararse para las reuniones, o dar autonomía a los independientes para prosperar.

Pensamientos finales

Tomás Chamorro Premuzic y Dave Winsborough llamado: La dinámica de las relaciones humanas depende de la personalidad del individuo, no de las habilidades o la experiencia.. Como empleados, todos podemos mejorar en nuestro trabajo tomando varios cursos o capacitando, pero al final del día, somos quienes somos: reservados o comunicativos, relajados o competitivos.

En este contexto, es importante considerar y diferenciar entre las diferentes personalidades de un equipo. Sin embargo, somos humanos y no vivimos en un mundo en blanco y negro. Esto significa que no tenemos que comprometernos con un estilo particular de trabajo para siempre.

Está bien si somos el líder en cierto punto, pero nos convertimos en el analista después de un tiempo. Y recuerda: cada estilo es único y hay un compromiso para cada estilo. Centrémonos en lo que nos sale naturalmente y no lo pensemos demasiado.

Entonces, ¿hacia qué tipo de corriente te inclinas? Haznos saber.

 

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